Piel de nopal, obviamente de creación mexicana

Tal vez hace unos años, ni siquiera lo hubiéramos imaginado: Una piel orgánica hecha a partir del nopal. Pero ¿quién la elabora? Una empresa llamada Adriano di Marti, fundada por Adrián López Velarde, nacido en Aguascalientes, y Marte Cázares Duarte, originario de Culiacán, Sinaloa.

Adrián estudió negocios internacionales en Taipei, y Marte es licenciado en Política y Economía global en Taiwán. Ambos trabajaron juntos para dar origen a esta innovación.

Su campo de cultivo se encuentra en Ojocaliente, Zacatecas, y su planta procesadora en la Ciudad de México. El proceso es técnicamente sencillo, que inicia con el corte de la penca, respetando la raíz. Se deja secar tres días, para luego ser triturada y pulverizada hasta dar origen a un polvo de consistencia muy refinada. A partir de aquí, comienza lo que pudiera ser más complicado: el polvo se congela y se extrae una proteína del nopal, el resultado se funde en una película de algodón para así lograr la primera piel vegetal mexicana.

Adrián y Marte decidieron presentar su creación en la Feria de Cuero más grande de Italia “La lineapelle” de Milán; exposición que engloba pieles y sintéticos para accesorios, calzado, marroquinería, prendas de vestir, el hogar, industrias automotriz y aeronáutica.

Este negocio, novedoso en toda su extensión, da empleo directo a 43 personas e indirecto a otras 600. Su capacidad de producción es de un millón 200 mil metros mensuales, con la posibilidad de tener un mayor crecimiento según la demanda.