PLANEANDO EL 2022 EN MÉXICO: ¿CRISIS, PANDEMIA O RECUPERACIÓN?

Por el Ing. Santiago Macias*

De una forma u otra, el 2020 nos enseñó a vivir en un entorno imprevisible. Ahora el crecimiento será alto (más del 6% anual en el PIB); sin embargo, eso nos coloca aún debajo de la actividad económica del 2019. El desempleo ha bajado, pero sigue estando en niveles altos respecto a la situación antes de la crisis.

La pandemia continua, si bien las vacunas han reducido el riesgo de muerte significativamente, aún se tiene una gran incertidumbre sobre si llegará la Cuarta Ola de contagios, sobre la respuesta de la autoridad (y de las personas vacunadas) a las nuevas mutaciones del virus.

A eso debemos agregarle la incertidumbre que tenemos sobre el comportamiento de la economía en el mundo, con una inflación creciente y muchos gobiernos estableciendo medidas para enfriar su economía y, en algunos casos incluso, reiniciando procesos de cierre para contener el virus.

Las condiciones en el país son igualmente inciertas. Sabemos que la fuga de capitales continua y que la inversión fija bruta ha disminuido por primera vez en muchos años (aunque aún son solo mediciones mensuales). El gobierno emite decretos e interpreta las Leyes de manera sorprendente y puede afectar severamente a algunos negocios. Finalmente están en el escenario la aprobación de proyectos de Ley que podrían profundizar aún más estos problemas.

Por otro lado, debemos reconocer que hasta hoy se ha mantenido una disciplina fiscal, gastando menos de lo que se ingresa, lo que hace que las variables macroeconómicas se vean sólidas, a pesar de la inflación y la salida de capitales. Pero sus decisiones (y sobre todo sus declaraciones) nos ponen nerviosos a todos con demasiada frecuencia.

Debido a la naturaleza del virus, la pandemia estará presente en nuestra sociedad por mucho tiempo. Esperaremos olas de contagios debidos a las mutaciones, porque no todo el mundo está vacunado y a la falta de consistencia de la sociedad (y de los gobiernos) en la aplicación de las medidas que han demostrado su efectividad (sana distancia, tapabocas, control de ingresos, etc.)

Esto tiene grandes implicaciones, puesto que muchos de los cambios que ha experimentado la sociedad y los negocios serán permanentes. Con todas estas medidas, ya nada volverá a ser igual y el estilo de vida será marcado por este gran hito.

En este marco, la incertidumbre es la principal característica; nadie parece saber que va a ocurrir, literalmente casi cualquier escenario es posible y planear así se complica.

Es difícil entender hacia dónde vamos, por lo que muchos empresarios sienten que están en crisis (o cerca de ella), tanto porque los resultados de sus empresas han sufrido durante la pandemia y porque no tienen bases para planear el futuro y se sienten inseguros sobre las decisiones que deben tomar.

En este marco, las preguntas que muchos nos hacemos es: ¿Qué hacer para planear los presupuestos de mi empresa? ¿Es tiempo para invertir o mejor tomar una posición conservadora hasta que los escenarios se aclaren?

Es conveniente recordar las bases para el manejo, administración o gestión de crisis.

Tres elementos son comunes a una crisis: (a) una amenaza a la organización, (b) el elemento de sorpresa (imprevisibilidad del entorno), y (c) un corto tiempo de decisión; estos tres elementos conducen a una visión común: la necesidad de cambio para responder con agilidad y eficacia frente a los retos que surgen de forma por demás inesperada.

En tiempos de incertidumbre como los actuales, no existe una sola regla que pueda aplicar a todas las empresas. Cada caso es distinto y debe analizarse considerando las condiciones específicas de su empresa.

Existen algunos principios básicos que todos debemos recordar:

  1. Muchas empresas comienzan a reducir costos y riesgos. Usted debe hacer lo mismo. ¿Estoy comprando al proveedor adecuado? ¿Puedo reducir mis costos fijos sin afectar la calidad de mi producto/servicio, ni mi capacidad de vender?
  2. Precisamente por esto es un buen momento para visitar nuevos posibles clientes (o clientes antiguos que ya no me compran). Ellos, al igual que usted, están revisando su operación y existe la posibilidad de que decidan comprarle.
  3. Explore nuevos mercados, busque exportar especialmente a destinos diferentes a los Estados Unidos. México, como país, tienen presencia con productos en prácticamente todo el mundo (algunos ejemplos son la cerveza, el pan, las comunicaciones o el cemento). En esos países también hay crisis y desbalances en la economía que abren nuevas oportunidades. Tal vez hace unos años usted no era competitivo, pero hoy puede que si lo sea, averígüelo.
  4. En condiciones de incertidumbre debemos realizar ejercicios de planeación con mucha mayor frecuencia. Las condiciones cambiantes del entorno deben ser consideradas para ajustar metas de ventas, costos, niveles de producción, compras, personal e inventarios, entre otras. No olvide que su principal activo es su gente y despedirlos (además del costo) significa que su organización perderá la capacidad para realizar las tareas en las que esa persona ha demostrado ser capaz.
  5. Cuide de manera especial a sus clientes, no olvide que igual que usted hay muchas otras empresas buscando nuevos clientes y van a ir a ofrecerles opciones. Asegúrese que su cliente esté contento con su servicio, se sienta atendido y tenga confianza en que usted siempre cumple con sus compromisos; esa es la mejor defensa frente a los competidores.
  6. Esté muy atento a lo que ocurre en el mercado. La participación en Cámaras o Asociaciones es una manera fácil de estar en contacto con muchos otros empresarios de su ramo que continuamente están analizando el comportamiento del mercado, las amenazas y oportunidades. Al final, la sola conversación con otros empresarios le puede dar una idea de cómo está el entorno, las ventas, etc., y si su percepción es compartida por otros.

Teniendo en cuenta los factores descritos, cabe destacar las carencias con las que nos vamos a encontrar en este 2022.

Al tratarse de una situación tan cambiante, la carencia principal será la falta de tiempo e información. Necesitamos saber de antemano como deseamos reaccionar ante los posible eventos; a esto se llama Gestión de Crisis que, en esencia, se trata de generar escenarios posibles y establecer, al menos en líneas generales, cuál debería ser la estrategia de la empresa para enfrentarlos.

En la gestión de crisis conviene recordar a William Shakespeare: “Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara”.

Señor empresario, para enfrentar una coyuntura en donde existen grandes incertidumbres sobre el futuro de su empresa, es muy conveniente que con serenidad evalúe los posibles riesgos que realmente corre su empresa y defina estrategias para reducir su impacto. Estoy seguro de que esta información le ayudara a decir en qué y cómo invertir para que su organización siga siendo exitosa.

*Santiago Macias H / Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.