Educación como generadora de una cultura empresarial.

Por Sergio Reyes Morfin

Hoy en día, la transformación del entorno en que se desarrollan los procesos productivos está cambiando de manera continua; la innovación acelera las transformaciones en la forma en que se produce, ya que un mercado cambiante fomenta el consumo de nuevos productos.

Con la tecnología que avanza de manera acelerada, es necesario el uso de más y nuevas herramientas, y el conocimiento de los empleados es importante para lograr eficientar resultados productivos.

La educación es una de las herramientas más importantes dentro de la empresa; es clave para el éxito seguro en vías de construir una fuerza de trabajo cuyo valor devuelva el conocimiento adquirido en mejorar y actualizar los procesos.

El fomento a la capacitación es la base en el desarrollo organizacional, ya que al mantener conocimientos frescos en cada uno de los empleados mejora la forma en que se trabaja y se diseñan nuevas estructuras de manufactura; esto dará como resultado la optimización de tiempo y recursos.

Mantener un compromiso de perfeccionamiento de habilidades para el trabajo, tanto de empleados como de líderes, logra construir espacios de interacción y colaboración, llegando a incrementar la productividad y también la calidad de lo que se produce.

La Educación dentro del área laboral impulsa el desarrollo del talento individual. Se genera en el empleado un mayor interés por mejorar continuamente las capacidades laborales y escalar peldaños dentro de la misma organización. Para ello, es necesario desarrollar planes de manera clara y objetiva para diseñar los cursos de capacitación de acuerdo al interés mutuo entre capital humano y empresa. El conocimiento dará más seguridad y certeza a los empleados al momento de realizar sus funciones de manera cotidiana, ganarán más confianza y mejorarán sus labores.

Los esfuerzos educativos en el negocio sirven de manera específica para cubrir puntos débiles o áreas de oportunidad.

El aprendizaje puede lograr:

  • Conocimientos del trabajo y competencia técnica.
  • Capacidad de mantener el ritmo de trabajo.
  • Habilidades para resolver problemas.
  • Actitud positiva.
  • Autocontrol en situaciones de presión.

Es importante que todo el personal de la empresa entre a estos procesos de aprendizaje, hablando desde directivos hasta puestos operativos.