Onboarding para el nuevo empleado.

Por Sergio Reyes Morfín

Cuando inician los ciclos de contratación de nuevos empleados, a la cita acuden varios candidatos que pueden tener el potencial y la capacidad de desarrollar su talento para el bien de la organización.

Pero ¿qué ocurre cuando éstos no se les recibe con los protocolos adecuados? El nuevo empleado se siente como un extraño, desubicado y solo puede observar, a su alrededor, la indiferencia de los demás. Ante esto, decide estar solo unas horas e irse para ya no regresar y abandonar así el trabajo sin aviso.

El primer contacto con la empresa deja una importante imagen en el nuevo empleado, imposible de olvidar.

Recursos Humanos debe darles la bienvenida a los nuevos empleados, con un trato personalizado desde el primer contacto para que sean incluidos de manera positiva a la compañía. El onboarding es indispensable para dar a conocer la cultura del negocio y las actividades que se realizan a diario. Además, es una guía en todo momento para al nuevo trabajador, con esto se logra alentar a los nuevos integrantes al crecimiento profesional y a sentirse parte importante de la compañía. Es evidenciar una actitud positiva y de felicidad al candidato por su incorporación en todo momento, haciéndole ver que todos ganan.

¿Qué significa un primer día en un nuevo empleo? Es un día de ilusión, emoción, nerviosismo, dudas sobre las tareas a desempeñar y ganas de conocer las instalaciones, al jefe y compañeros de trabajo. Es conveniente que una persona de Recursos Humanos, asignada para esta función, lo guíe hasta su puesto de trabajo y lo presente a los integrantes del equipo del cual formará parte.

Habrá una lista de los sitios que deberá visitar, las tareas por conocer y a qué departamentos asistir. Se compartirá este listado con el nuevo empleado para que comprenda lo que hará durante los primeros días laborales.

Su jefe directo deberá estar listo y preparado para recibirlo, y platicar sobre lo que se esperará de él y cuáles son los objetivos que deberá cumplir. El sitio donde deberá laborar estará en orden, con los medios técnicos necesarios si tuviera que hacer uso de ellos para comenzar a trabajar.

Un Onboarding efectivo se puede lograr teniendo los siguientes aspectos:

Bienvenida. Hacer un equipo que interactue con el nuevo empleado, así como elegir un espacio adecuado con un ambiente amable y cordial, donde le resulte fácil preguntar sobre la empresa, los beneficios y su nueva función.

Plan de incorporación. Lo diseña el departamento de Recursos Humanos junto con el director general, donde se informa las fases y pasos que recorrerá el nuevo empleado.

Misión de la empresa. Dar información sobre la historia de la empresa, el porqué de su crecimiento, cultura organizacional y cómo es la forma de trabajar; esto motiva de gran manera al nuevo empleado, pero lo más interesante es vivirlo en persona.

Ponerse la camiseta del negocio. Generar el sentimiento de pertenencia - cada día-, guiando, orientando y apoyando al nuevo integrante del equipo. Quizá dar una taza para el café o alguna prenda con logotipos de la compañía.

Seguimiento. Realizar reuniones de trabajo, para ver cómo se está integrando el nuevo empleado durante su periodo de prueba, de tal manera que ese talento no se dé a la fuga. Efectuar una rápida integración, no es la mejor forma para que el nuevo empleado sea competente, ni para que alcance una satisfacción laboral adecuada.

Un buen desarrollo de onboarding, mejora la retención de los nuevos empleados y aumenta su productividad.

“Llegar juntos es el principio; mantenerse juntos es el progreso; trabajar juntos es el éxito.”… Henry Ford.