El Bamboo, la fibra textil natural y ecológica por excelencia.

Del  Bamboo se obtiene una fibra de celulosa regenerada, exactamente de la pulpa de la caña de éste. Tiene un alto valor ecológico ya que proviene de cultivos con ciclos renovables cortos y no causa daño forestal ya que es una planta con un crecimiento muy rápido y lo hace sin pesticida o químicos. Es tropical, pero puede crecer en zonas frías, permaneciendo varios meses bajo nieve.

Su pulpa se refina a través de un proceso de hidrólisis- alcalinización y blanqueado; es decir, usa métodos que requieren de menos agua que los convencionales. Y, lo mejor de todo, es biodegradable al 100%.

En Asia el bambú ha sido usado por años en la tradicional producción, a mano, de papel. Los asiáticos han encontrado más de 1.500 aplicaciones: alimentación humana y animal, construcción, mobiliario, vestido, medicina, instrumentos musicales, diferentes ramas de la industria y hasta la aeronáutica.

La fibra de bambú es de elevada durabilidad, estabilidad y tenacidad. Su capacidad de resistencia a la fricción permite una correcta y fácil hilatura, pudiendo hilarse sola o en mezclas con otras fibras como el algodón, yute, tencel, modal, etc.

Tiene cualidades muy reconocidas:

Antibacteriana Natural :

La fibra de bambú contiene naturalmente funciones anti-microbianas, que previene que aparezcan bacterias en ella, y no requiere de químicos, como otras que reciben previamente un tratamiento para lograr esa cualidad. Con esta fibra se fabrican telas que son libres de olor.

Suave y confortable:

La ropa de bambú es más suave que el algodón, y tiene un brillo natural como la seda o el cashmere. Además es confortable, ayuda a la regulación térmica y sirve para mantener el cuerpo más fresco y seco.

No a las alergias:

La materia orgánica del bambú es una fibra con propiedades no irritantes a la piel, haciéndola ideal para personas con piel sensible y otras alergias o dermatitis. Gracias a ello, ya empieza a ser buscada para prendas medico-sanitarias.

Absorbe la humedad:

El tejido de bambú ofrece una sensación de frescura y libertad. Gracias a su estructura molecular, posee una gran cantidad de micro espacios que le otorgan una gran capacidad de absorción y ventilación, por lo que puede evaporar casi instantáneamente el sudor humano.

Es 4 veces más absorbente que el algodón; gracias a ello, las prendas de bambú se mantienen entre 1 y 2 grados centígrados por debajo de la temperatura de una prenda normal.

Protege contra rayos UV:

El bambú da protección natural contra los rayos ultravioleta, y supera a otras fibras en ese sentido.

En suma, las utilidades del bambú ya eran conocidas en Asia desde hace tiempo. En Occidente ya se están valorando sus utilidades y la nobleza de la fibra. En cuanto a su tintura, podemos afirmar que es similar a la de otras fibras celulósicas pero con una especial claridad en los colores. En cuanto al secado, debe ser lo más delicado posible.

Como se trata de una fibra celulósica, el comportamiento de la manufactura con bambú es similar al de otras fibras celulósicas. No hay, por tanto, exclusiones en la aplicación de los procesos convencionales de preparación, hilatura, tintura y acabado. En este ultimo, se debe ser prudente solo con la fuerza del lavado evitándose los estrujados, arrugados, frotados agresivos y restregados.