Nearshoring la mejor estrategia y México está en la mira.

El Offshoring - que es una estrategia de subcontratación de parte de la producción a proveedores en países de Asia-, ha perdido atractivo y cada vez son más las compañías que consideran focalizar esas áreas de su cadena de suministro en países más cercanos a ellas. Esta práctica es conocida como Nearshoring.

Dos de las razones principales que hicieron a las empresas dejar de ver a China como el destino de inversión para manufactura fueron: el aumento de costos–especialmente en mano de obra– y la guerra arancelaria con Estados Unidos.

En la medida que el gigante asiático empezó a desarrollar su potencial productivo, la competitividad de sus costos empezó a erosionarse. Por ejemplo, el costo laboral unitario de manufactura aumentó 285% en los últimos 20 años.

Por otra parte, el conflicto comercial entre las superpotencias económicas comenzó en 2018 y representó unos 500 mil millones de dólares (mdd) anuales en impuestos recíprocos. Motivo por el cual, innumerables compañías se negaron a seguir invirtiendo en China.

A esto se adicionaron otros factores como: la piratería de propiedad intelectual (con una pérdida anual de hasta 250 mil mdd en software y mercancías apócrifas), la explotación laboral (como el de la etnia Uigur del noroeste de China) y los retrasos o afectaciones al suministro por desastres ambientales o emergencias sanitarias, como ocurrió con el brote del COVID-19 y que afectó al comercio internacional.

El Nearshoring y México

El nearshoring puede definirse como la estrategia de negocios que permite a las compañías acercar los centros de producción a sus mercados de consumo, considerando ahorros importantes en logística y transporte, entre otros.

Las empresas o marcas pueden aumentar, así, su capacidad de respuesta a las necesidades de sus clientes, con tiempos de entrega más cortos y una mayor flexibilidad ante las mayores crisis que pudieran interrumpir la cadena de suministro.

México, con la entrada del Tratado de Libre Comercio T-MEC, se convirtió en pieza esencial para compañías globales que han buscado mantener una posición competitiva en el mercado de Norteamérica.

Aunado a que la manufactura mexicana ha crecido en especialización, capacidad y experiencia, grandes compañías de las industrias automotriz, aeroespacial, electrónica, de dispositivos médicos, etc.,  hoy tienen presencia en nuestro territorio.

Oportunidades del mercado industrial en México:

Costos laborales más bajos. En 2019, el salario promedio en México fue de 3.95 dólares por hora, comparado con 4.50 USD/hr en China. Aún con medidas de protección salarial, los costos laborales en México son competitivos, tanto a nivel operativo como especializado.

Cadenas de abastecimiento rápidas y seguras. En lugar de esperar tres o cuatro semanas por un embarque transpacífico, el suministro por tierra de México a EUA suele tomar de 3 a 4 días.

Accesibilidad y contactos directos. Una diferencia horaria de máximo 3 horas facilita la comunicación y las visitas de supervisión, y se pueden modificar rápidamente los procesos productivos o de diseño para seguir el ritmo de las preferencias cambiantes del mercado.

Mayor productividad y control de calidad La mano de obra mexicana está superando a la china no sólo en tasas de productividad, sino también en calidad.

Protección a la propiedad intelectual Los riesgos de robo de secretos comerciales son menores por leyes de propiedad intelectual en México, equivalentes a las de los EU y que se aplican estrictamente.

Aranceles más bajos. Debido al estatus de “nación más favorecida”, México se ve favorecido por la reducción o eliminación de los aranceles e impuestos para insumos y productos de importación y exportación.