Neorrelocalización, el gran desafío de la Industria de la Moda

Por Gabriel Farías Iribarren
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En el marco de la apertura de la tercera jornada de La Semana de Innovación Sustentable invitado por la Honorable Cámara de Diputados de México, comenzaba mi conferencia magistral expresando: “la neorrelocalización de la producción de indumentaria es el más relevante de los desafíos que tiene actualmente la Industria Textil y el Sector de la Moda”.

A su vez e intrínsicamente, la vuelta de la producción a cercanía de los mercados comerciales de EE.UU. y Europa, ha ido generando una serie de desafíos en términos de estructura de la industria, productividad, modelo operativo, sostenibilidad y suministro que se ha vuelto trascendental en la nueva normalidad post COVID-19.

La Industria de la Indumentaria de los países próximos a dos de los más importantes mercados internacionales como son Europa (entre ellos Turquía, Portugal, Marruecos y Rumanía) y EE. UU. (entre otros México, Guatemala y Perú) tiene un perfil visiblemente diferente al de los orígenes manufactureros asiáticos (China, Bangladesh, India y Vietnam, entre otros).

El objetivo central es regenerar una industria vertical en proximidad

Uno de los mayores inconvenientes a los que se enfrentan a diario los fabricantes en proximidad, es la escasa o nula disponibilidad de materias primas, tejidos y accesorios necesarios para la elaboración de prendas, calzados y accesorios de moda. Sólo una cadena de suministro ubicada estratégicamente, dentro de un radio de distancia óptimo, logra ofrecer la máxima velocidad y flexibilidad en el abastecimiento de la moda. Sin esta ventaja, los plazos de producción y entrega más largos penalizan a la cadena de valor. Como todos sabemos, esta no es la situación de los orígenes no asiáticos, ya que la más importante porción de producción y consumo industrial de las principales fibras textiles involucradas en la confección de indumentaria global se concentran regionalmente en Asia. Así pues, China desempeña un papel protagónico como proveedor de hilos y tejidos, no solo para sus propias factorías sino también para los orígenes vecinos de bajo costo.

La capacidad industrial textil actualmente en proximidad, es muy limitada

En los países de fabricación en proximidad para los mercados de moda de Europa y EE.UU., la capacidad de producción textil instalada es limitada y la oferta local de hilados y telas varía enormemente. Por otra parte, la fuertemente desarrollada Industria Textil europea está muy focalizada en las marcas de alta calidad y el sector del lujo. La construcción y puesta en marcha de nuevas instalaciones textiles requiere altas inversiones y es un proceso que lleva un tiempo considerable de desarrollo. Para atraer a los fabricantes y que éstos inviertan en el aumento de la capacidad productiva se requiere que los líderes del mercado, otras marcas relevantes de la moda y los minoristas actúen como verdaderos socios estratégicos y comprometan una parte importante de su volumen de compra. 

La piedra basal del proceso de neorrelocalización la constituye las sociedades estratégicas entre las marcas de la moda y sus proveedores.

Neorrelocalización es automatización

La producción local y en proximidad obtendrá aún más sentido económico a medida que se desarrollen las nuevas tecnologías de automatización y robotización en los procesos de corte, confección, tintado, estampación y acabado. Con ello, se estará aumentando la productividad y compensando los mayores costos laborales de la producción local y en cercanía.

Esta transformación deja entrever que acercar la elaboración del producto a los consumidores requiere que la Industria Textil y de la Indumentaria local, con el soporte de la administración pública cuando fuese necesario, desarrolle la infraestructura y las capacidades necesarias para la producción avanzada con la fuerza laboral propia de cada origen.

Sin embargo, y sobre todo con la experiencia traumática de otros sectores durante la pandemia, la Industria Textil y las marcas de la moda no deberían esperar para que se produzcan más avances en las nuevas tecnologías de automatización. Deberían aprovechar la situación y lanzarse a explorar la perspectiva de la producción en cercanía ya mismo, al tiempo que se familiarizan con las nuevas regiones potenciales del aprovisionamiento.

Aprovisionamiento dual para satisfacer al nuevo modelo de demanda

Para tomar decisiones de abastecimiento acertadas en la actualidad, es fundamental enfocarse en la rentabilidad total del producto en lugar de sólo en el precio del costo en origen (FOB). El antiguo modelo de aprovisionamiento, centrado únicamente en el precio de costo unitario, ya no es viable.

El enfoque de ciclo rápido o los modelos de doble aprovisionamiento con reposición rápida sólo son adecuados para una parte seleccionada de estilos, por lo que se necesita un enfoque de aprovisionamiento mixto o multimodal donde la tipología de producto defina el origen, con parte de producción en cercanía y otra en Asia. Esa es la forma de construir, administrar y desarrollar el cambio desde un modelo de oferta a uno liderado por la demanda. Sin duda alguna, el modelo de demanda será el sistema de abastecimiento de las marcas exitosas del mercado masivo y de los líderes del retail.

Las marcas más importantes de la moda ya han comenzado a desarrollar las capacidades, implementar los análisis y obtener las herramientas necesarias para apoyar este enfoque de aprovisionamiento inteligente que satisface velozmente la demanda de un cliente global e hiperconectado a través del análisis de datos y el diseño predictivo. Y recordemos que si producimos solo lo que vendemos, o nos acercamos a ese punto de equilibrio, estaremos evitando los artículos desechados que terminan incinerados o en un vertedero.

La moda circular lanza la neorrelocalización

El debate y las primeras conclusiones sobre las cadenas de suministro regionales, ya sean locales o en cercanía, están ganando terreno a la luz de las innovaciones en materia de sostenibilidad y reciclado en circuito cerrado. Es de sentido común observar y entender que si pretendemos reciclar los materiales constitutivos de una prenda o accesorio de moda para utilizarlo como materia prima de un próximo artículo, será mucho más sustentable si no estamos obligados a reenviarlo a un origen en lejanía para su procesamiento y utilización. Reducir la huella de carbono a través de minimizar el transporte de materias prima es una de las prioridades y grandes beneficios de un sistema de producción circular en cercanía de los centro de comercialización.

La neorrelocalización posibilita que la moda lidere en el camino hacia una economía circular ¡Hagámoslo!