Primer Aniversario luctuoso del maestro Francisco Toledo

Este 5 de septiembre de 2020, rendimos un homenaje al gran maestro Francisco Benjamín López Toledo (1940-2019) por su primer aniversario luctuoso; mejor conocido como el Artista de Juchitán, Francisco Toledo.

Toledo fue un artista muy completo y comprometido con las causas sociales y las lenguas indígenas; defensor de la tierra y la libertad de expresión. Fue uno de nuestros artistas vivos más importantes de México (de acuerdo con el INBA).

Merecido homenaje merece el gran maestro reconociéndole su trabajo como artista plástico, filántropo, defensor de los derechos humanos; así como el apoyo que le dio a los jóvenes, como es el caso del artista y diseñador en Joyería Pineda Damiàn, quien tuvo la oportunidad de trabajar cerca de él, desarrollando residencias artísticas en el Centro de las Artes de San Agustín Etla en Oaxaca y quien fue digno representante del premio Ciudadela Beca Toledo otorgado por el maestro, el Instituto Nacional de Bellas Artes y la Escuela de Diseño y Artesanías del INBA. Su proyecto ganador fue “Diálogos entre plata y oro”.

Sin duda fue un ser humano lleno de vida y grandes propósitos sociales y artísticos. Hoy, en su primer aniversario luctuoso, Pineda Damián le deja su sentir al maestro Toledo y le da las gracias por haber sido su fuente de inspiración, por haberlo impulsado para crecer en su profesión pero, sobre todo, por los grandes valores y enseñanzas para la comunidad de Oaxaca y Etla. 

Pineda Damián comentó al respecto:

El sentimiento que me embarga es de profunda tristeza por no tenerlo en físico y recordarlo, durante este largo año, desde su partida. Gran maestro y artista de Juchitán, fue un gran ser humano que tuve la oportunidad de conocer en el Centro de Las Artes de San Agustín Etla en Oaxaca. Fue el primer artista y ser humano en creer en mi trabajo de diseño de joyería. Viví muy de cerca lo mucho que la gente lo quería y las luchas que siempre dio por ella y para ella. El maestro me enseñó a que el arte siempre tiene causas sociales y que genera despertares de conciencias. Me mostró el cuidado y el amor que se debe tener por la tierra y agradecer siempre el origen de dónde venimos y retribuir lo aprendido. Ya no tenemos a ese gran maestro, se nos fue en físico, pero en todo Oaxaca y en el mundo vivirá su obra y sus luchas. Yo me quedo con la grandeza y sencillez de ese ser humano que salió a las calles de Oaxaca, junto con sus papalotes, para protestar: ¡Vivos los queremos a los 43 normalistas de Ayotzinapa!

Le envío un gran abrazo de forma espiritual deseándole un buen camino y felicitándole por el legado que nos dejó... Un fuerte abrazo a su esposa e hijos: Trini Ellitsgaard, Natalia Toledo (hija), Laureana Toledo (hija) y Dr. Lakra Jerónimo Toledo (hijo).

Fuente: Pineda Damián, Artista en Joyería.