Ghana podría convertirse en el eje de Prendas Post-COVID

La crisis del COVID-19 ha representado un reconocimiento de las cadenas de tienda, cambios en las actitudes de los consumidores, decrecimiento del gasto y mayor cantidad de preguntas, a través de la industria, sobre cómo se verá la cadena de suministros global después de todo esto.

Con las marcas migrando de China- a paso lento debido a las sorpresas comerciales-, las disrupciones provocadas por el coronavirus y el alza de los costos laborales, otras regiones se están apuntando para competir.

De acuerdo con Marc Hansult, Co-CEO del manufacturero de prendas DTRT de Ghana, Africa Occidental, podría ser la nueva frontera del sourcing.

Hansult y su socio Skip Richmond fundaron la compañía en el 2013, instalándose en el país sin determinar su potencial y proximidad a importantes socios de marca.

“Geográficamente, Africa Occidental está mejor posicionada para servir a los mercados de USA y Europa”, mencionó Hansult. “Anticipamos que la rapidez hacia el mercado se convertiría en un factor mucho más importante en las decisiones de los compradores”.

Con DTRT (un acrónimo del mantra de la compañía, “Do the Right Thing”- Haz Lo Correcto), Hansult y Richmond apuntaron en atender las dolencias del sector, especialmente esas relacionadas a la sostenibilidad e intereses humanos. “Teníamos el deseo de mostrar que la industria de apparel manufacturing puede realmente hacer un bien”, expresó Hansult, a pesar de la “reputación general que ha tenido la industria del trato al ambiente y a los trabajadores dentro de ella”.

Ghana, que contaba con muy poca historia en la industria de prendas en ese tiempo, ofrecía una industria limpia dijo Hansult. Un clima político y social bastante positivo, lo cual la convertía en un lugar receptivo para la inversión extranjera.

Richmond y Hansult deseaban construir desde abajo el sector de manufactura de prendas en la región, trayendo consigo las mejores prácticas y la simple creencia de cómo se debía manejar. “No existen tantas industrias que logren crear tantos empleos, que logren juntar personas y darles una carrera”, dijo “Muchas fábricas alrededor del mundo no son lo que deberían ser y nosotros contamos con el deseo de que cuando se hacen bien las cosas, pueden llegar a ser extremadamente positivas”.

Una sociedad a largo plazo con SanMar originaria de Seattle, una compañía de impresiones y bordado, le dio a la manufacturera el respaldo para mudarse a Ghana. “Son una compañía visionaria porque se acercaron a nosotros” dijo Hansult, permitiéndole a la operación, su instalación y sembrar raíces.

Impacto Humano y Sostenibilidad

Hoy en día, DTRT emplea aproximadamente 2,500 personas, aunque inició con solo 50. “Cualquiera que ha trabajado para nosotros, ingresó con cero experiencia – no solo en términos de habilidades en la industria, sino en cuanto a conocimiento de un lugar de trabajo”, expresó Hansult.

El entrenamiento ha proveído una fuerza laboral retoñada que se extiende más allá de las habilidades técnicas de la fábrica, dijo, y los beneficios también abarcan más que solo compensaciones. “Pagamos salarios muy significativamente por encima del salario mínimo” expresó. “Ofrecemos tiempos de comida gratis, cuidados de la salud con acceso a miembros de la familia y gastos de transporte”.

Un estudio del USAID, mostró que los empleados de DTRT han sido elevados de la línea de pobreza debido a su trabajo en la compañía, mencionó Hansult. “Para nosotros, eso es un punto de referencia clave”.

“Cuando piensas en otras partes del mundo y de cómo la industria opera — como en Bangladesh o Haití, por ejemplo – ésta trata de mantener los salarios bajos para permanecer competitivos” agregó. “Eso atrapa a la gente por debajo de la línea de pobreza cuando se desempeñan en esta industria”.

El haber instalado una operación en un país, con mayor experiencia laboral y una infraestructura de exportación, hubiera hecho que la misión de manufactura de DTRT fuera mucho más fácil, pero Hansult dijo que eso hubiera significado que su trabajo no tuviera valor. “Queremos que las personas puedan experimentar el crecimiento económico a través de estas oportunidades” agregó.

Ha sido muy grato ver el surgimiento industrial en Ghana, expresó, mientras más países pueden ir viendo a esta nación como un destino de sourcing. Mientras los trabajadores de DTRT desarrollan sus habilidades técnicas, han logrado producir mercancias de mayor calidad, incrementando así el valor de la calidad de los productos, agregó Hansult.

Consecuencias del Coronavirus

Las disrupciones “significativas” del virus en la cadena de suministros, expresó Hansult, comenzaron alrededor de la celebración del Año Nuevo Chino en febrero.

“Inició con los atrasos en obtener materiales fuera de Asia y luego rápidamente cambió hacia una preocupación dramática relacionada a la demanda” dijo. Los socios de marcas de la compañía fueron afectados de forma muy dura con el cierre de tiendas y el impacto a las cadenas de tienda fue devastador.

DTRT navegó por las turbulentas aguas con sus socios, reconociendo que la temporada se verá mucho mejor de lo que esperaban. Hansult dijo que la compañía pudo evadir varias cancelaciones de órdenes, aunque aún existe incertidumbre de cómo jugarán algunas compañías en los meses por delante.

Mientras tanto, el manufacturero ha estado comprometido en la producción de EPP y ha trabajado con el gobierno de Ghana para cubrir las necesidades de mascarillas requeridas.

“Producir mascarillas nos ha ayudado a manufacturar a gran escala, pero existe aún gran incertidumbre”, expresó Hansult. “Las tiendas han abierto y vuelto a cerrar y nadie cuenta con una bola de cristal para indicar el tiempo que se requiere para que las cosas se recuperen”.

La compañía ha solicitado inversión para ayudar con el costo de su fuerza laboral, acumulando deuda adicional para lograr mantener a todos empleados. “Hicimos de esa decisión nuestra prioridad número uno y no hemos dejado a nadie sin su pago” expresó. “Hemos trabajado con nuestras partes interesadas y socios financieros para lograr obtener los fondos necesarios para mantener a las personas empleadas, sin importar que”.

Hasta un despido temporal podría afectar a los empleados, posicionándolos de nuevo en la línea de pobreza y, ese es un riesgo en el que DTRT no desea incursionar.

“La situación actual ha servido únicamente para resaltar la necesidad de una cadena de suministros sostenible y responsable”, continuo Hansult. También remarca la necesidad de una mayor transparencia a través de la industria, para que los compradores puedan sentir el impacto de los productos que escogen comprar.

“Liderar el cambio es posible, pero es una responsabilidad que la industria debe adoptar” agregó Hansult. La crisis del COVID-19 simplemente ha amplificado la urgencia para las cadenas de tienda, marcas y suplidores para que los responsables puedan hacer las cosas correctas dentro de las partes más vitales de la cadena de suministros.

“Todo nos lleva de nuevamente a la misión y a lo que deseamos lograr”, concluyó Hansult. “Somos un negocio en pro de la rentabilidad y deseamos devolver cosas sanas a nuestras partes interesadas, pero siempre con el claro enfoque de provocar un impacto positivo”.

Fuente: Detrás de la Costura.