El Gerente es muy ¡especial!

Por: Sergio Reyes Morfin
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

La Gerencia es un trabajo muy importante de gran responsabilidad, ya que es quien controla, administra y planea las actividades del personal a su cargo, y esto marca el éxito o fracaso del negocio; pero, por lo regular, este gerente carece de capacitación.

Sucede muy a menudo que los empleados son promovidos a puestos gerenciales por su buen desempeño laboral pero, cabe aclarar, que no cuentan con las habilidades en la administración de personal y del trabajo.

En el proceso de aprendizaje por ensayo y error, el gerente comete muchos desacientos, pero la empresa escasamente presta apoyo, ya que los lanzan sin ningún tipo de orientación. Son Gerentes sin carácter, déspotas, groseros y elevados de poder. Y todo ello, son síntomas de incompetencia gerencial.

En un negocio que busca rendimientos, crecimiento y estabilidad, el Gerente sin experiencia es especial; es decir, alguien con quien no se puede hablar y mucho menos entablar lazos de comunicación asertiva. No tiene claro que va hacer y esto frustra al personal, sobre todo, cuando exige demasiado sin saber las funciones, lineamientos y alcances. Espera solo resultados y no le interesa como se logren; pero si no se obtienen es cuando estalla, grita, sanciona y despide.

Hay quienes no abordan los problemas y dificultades, esto daña al equipo de trabajo por meses o más tiempo; evaden conversaciones molestas, llega a perder la visión de su función y se sumergen en resolver problemas.

Muchas de las veces no delega responsabilidad, no crea grupos de trabajo y no se coordina con líderes. La falta de confianza en el personal y la mala selección de los empleados en puntos clave, provoca el rompimiento en la comunicación y desarrollo del personal.

El trabajador opta por dejar el empleo sin previo aviso, como una actitud de venganza: “a ver si hacen el trabajo como yo lo hago”, es una frase muy común por parte del trabajador molesto.

Además, el hablar mal del Gerente entre los demás empleados es un común denominador; además de sabotear el trabajo y la forma de hacerlo, y el no asistir dejando botadas las actividades diarias.

Los Gerentes deberían formar grupos de trabajo con los empleados de mayor capacidad y más experimentados, esto daría las herramientas gerenciales para ir resolviendo problemáticas y desafíos que surgirán inevitablemente. Una excelente capacitación gerencial, por parte de la empresa, impactará en los resultados económicos y laborales del negocio, atraerá mejores empleados y ganancias.