CÓMO SURGIÓ EL VESTIDO 2a. PARTE

Por Diana Avila Blanquet

En la mitad del Siglo XIV, los trajes de hombre y mujere, adquirieron nuevas formas surgiendo ya lo que podemos calificar como moda.

El antiguo “gipon” empezó a llamarse Jubon y estaba acolchado por delante para ensanchar el torax  (hombres), y se llevaba más justo con botones al frente y cinturón a la altura de las caderas.

Hacia 1380 al 1450, las mujeres iban vestidas de manera menos extravagante que los hombres. La prenda más importante en su vestuario era la túnica (Kirtle o gown) ajustada hasta la cintura para luego acampanarse y caer formando pliegues; las mangas eran muy ajustadas, abotonadas en la parte inferior y tan largas que tapaban media mano (muy parecido a lo que hoy se usa en vestidos de novia de manga larga).

Otro aspecto muy significativo en esta época fue el surgimiento del escote y desaparición del velo, que solo se siguió usando por monjas y viudas.

Para la mujer aparecieron los tocados que se hicieron más complicados a finales del Siglo XV. El tocado más espectacular fue el de Mariposa y estuvo de moda hasta 1485 aproximadamente.

El Renacimiento y el Siglo XVI

En el Siglo XV las modas Italianas ya mostraban diferencias considerables en relación con el resto de Europa Medieval. Enrique VIII era representante indiscutible de la moda de ese tiempo.

La prenda masculina más importante era el Jubón, que a veces era tan largo que llegaba a las rodillas. Se utilizaban las mangas que se hicieron cada vez más largas y anchas, y a menudo acuchilladas, de bandas o dobles, sueltas y de diferente color.

Los tejidos favoritos (por el clima principalmente) eran el terciopelo, el raso y las telas de oro.

En el inventario del guardarropa de Enrique VII, había un Jubón de Raso de color púrpura bordado con hilos de Oro y Plata, y adornos con perlas cocidas alrededor; algunos tenía bordadas piedras preciosas en tal cantidad que no alcanzaba a percibirse la tela.

Se usaban sombreros tanto para el interiorde las casas como para el exterior. Los colores estaban asignados según las clases sociales; el rojo era un color exclusivo de las clases altas.

La “gorguera” constituyó un ejemplo del componente jerárquico en el vestido. Las mujeres también la usaron.

El Siglo  XVII y XVIII

Durante la segunda mitad del Siglo XVI, España marcó la pauta dominante de la moda hasta entrado el  XVII.

Las líneas esenciales de la indumentaria del Siglo XVIII estuvieron unidas a los últimos 20 años del  XVII. El prestigio de la corte de Versalles produjo en Europa una predisposición a aceptar el dominio de Francia. Madame Pompadour (1759) fue digna representante.

En esta época las pelucas formaron parte importante del guardarropa de los caballeros también de clase alta.

A finales del Siglo XVII, las líneas generales de la indumentaria estaban ya establecidas; para las mujeres, una versión de lo que fue conocido como El Traje “Imperio”; para los hombres una indumentaria llamada John Bull, modelos que mostraron variación en todo Europa.

De 1800 a 1850

En ningún otro periodo de la historia, desde los tiempos primitivos hasta 1920, las mujeres llevaron tan poca ropa como a principios del Siglo XIX. El atuendo femenino parecía diseñado para climas tropicales. El vestido era un ligero camisón que, aunque llegaba a los tobillos, llevaba un escote muy exagerado.

De 1900 a 1939

Después de las revoluciones, aparecieron un verdadero grupo de diseñadores de moda, llamados a transformar el mundo: “Haute Couture”.

En épocas anteriores los diseñadores habían sido personas relativamente humildes y la mayoría mujeres. Ahora un inglés llamado M. Worth, dictó durante 10 años la moda francesa en París y se le exigían que fuese él quién atendiera las demandas de la gente durante la “Belle Époque”.

En 1913, los cuellos de los vestidos llegaban hasta las orejas y fueron sustituidos por los cuellos en V. Justo antes del estallido de la primera guerra mundia; hubo modificaciones sobre la línea general del vestido femenino: la falda, que era muy estrecha y larga, cambió por una túnica que llegaba hasta debajo de la rodilla.

Las características principales en la vestimenta femenina, a principios de los 30, eran las líneas esbeltas y rectas, a veces más anchas en los hombros que en las caderas. Había admiración por las modelos altas, y los sastres utilizaron trucos para dar mayor altura a éstas.

LA ERA DEL INDIVUDUALISMO

París cayó en 1940, pero la moda sobrevivió desafiando muchos inconvenientes: tejidos, manufactura, procesos, mano de obra y las restricciones relativas al traje.

En tiempos de guerra, la indumentaria solía reflejar el estado de ánimo, la situación política y económica del momento. El diseño de la ropa no fue estéril y aunque las variaciones no eran radicales, los estilos cambiaron  regularmente; se prestó atención al detalle, a los ribetees, bolsillos falsos, los rellenos, etc.

Había un conjunto estándar de tiempos de guerra: “Sombrero pequeño, hombros cuadrados, falda corta y zapatos discretos (algunos) con tacón en forma de cuña”.

La guerra cambió irrevocablemente toda la estructura de la Industria de la Moda. Después de una crisis, la moda tendía hacia el lujo y la nostalgia de tiempos más seguros. El New Look de Dior en 1947 acentuó las curvas femeninas, basándose en el estilo de los años 60 del siglo anterior, con las cinturas acortadas, las enormes faldas forradas, los talles modelados, los bellos y poco prácticos zapatos con tacón de aguja y los sobreros anchos.

En los años 60, la característica de la moda era recta, geométrica y erótica. En la medida en que gran parte del cuerpo quedaba desnudo (o casi), las faldas se acortaban por encima del muslo, haciendo su aparición la “mini”.

En Estados Unidos la demanda de moda joven era demasiado cubierta por los grandes almacenes, pero no así en Gran Bretaña donde surgieron las pequeñas boutiques.

Los años 70 se caracterizaron por la exploración de texturas y estampados; el occidente combinado con el oriente, y el estilo country con el oriental, con superposición de capas.

El nuevo y lánguido sentimiento romántico se sobreviene en 1974. Surgen las enaguas de encaje, los sobreros de paja adornados con flores silvestres, peinados suaves rizados u ondulados. Era una época incierta, temerosa, dónde el escapismo era el tema predominante. 

Apareció otro hibrido americano “el power flower hippy” (segunda mitad de los años 60) con sus camisas de estampado indio, sus faltas hasta los pies y sus cabellos largos llenos de flores.

Otras dos tendencias sociales que afectaron la moda fueron: la vuelta a la naturaleza y el creciente impacto del movimiento de liberación femenina. La incertidumbre de los 70 provocó una vuelta hacia un estilo de vida más sencillo y había un despertar de la conciencia. La ropa era hecha en casa.

La mujer estaba haciendo esfuerzos cada vez mayores, para entrar en nuevas carreras y ponerse a prueba a sí misma, hasta ahora, en los dominios del hombre. En 1982 la mujer hizo suyo el traje de calle masculino llevándolo a veces con camisa sin cuello, tirantes o chaleco. A menudo se usaba la misma ropa para trabajar que para salir.

Desde los años 60, el préstamo de ideas entre ambos sexos fue frecuente: Las mujeres con chaqueta y camisa, y los hombres con pantalones a rayas de colores.

Uno de los fenómenos más interesantes del mundo de la moda de los 70, fue la transformación de la ropa Punk y sus peinados. Dejó de ser una moda de pandilla para convertirse “en el último grito”, cuando normalmente sucedía lo contrario.

En Estados Unidos el panorama era brillante y surgieron sus primeros diseñadores: Calvin Klein, Ralph Laurent y Perry Ellis, creadores de líneas sosegadas y ordenadas.

En los 80 surgen los nuevos románticos.

En los 70 con la crisis de Gran Bretaña, muchos modistos tuvieron que cerrar, algunas cadenas de tiendas cayeron al llegar los tiempos más duros; hombres y mujeres no gastaban en lujos por bellos que estuviesen, mientras que en Estados Unidos surgieron los denominados New Classic y, gracias a la economía estable, las tiendas de última moda fueron muy populares en los años 60.

Es así que las distintas décadas transcurridas desde 1948 han marcado en desarrollo de un nuevo mundo de la moda.