Entre Humanos y Robots Buscando el panorama gris en una nueva Revolución Industrial

 

Por la especialista en Marketing, Guadalupe Mejía

Es increíble ya estar en 2019. Recuerdo que cuando era pequeña veía una caricatura donde una familia del futuro era atendida por “Robotina” un robot que se encargaba de las tareas domésticas de la casa de “Los Sonico” y, por su puesto, los  atendía. Como una niña en los 90 era inimaginable pensar de qué manera, en mi edad adulta, esa ficción podía ser parte de mi realidad.

Y en este caso la realidad supera a la ficción y esta fantasía hecha realidad nos muestra que el fututo es hoy. En la actualidad podemos escuchar muchas noticias con grandes encabezados comentando que empresas de diferentes sectores realizan despidos masivos, aunque no es algo nuevo ya que paulatinamente los robots cada año forman mayor parte en la operación de muchas empresas. Por lo regular, en los sectores donde la manufactura incluye actividades que pueden ser programadas ya que son predecibles, es justo donde se aprovecha el mayor potencial para automatizar tareas, por ejemplo en la Industria Automotriz. Pero en este caso vamos más allá de lo que hemos visto en las últimas décadas, ya que según los líderes mundiales estamos frente a una Cuarta Revolución Industrial, y justo al inicio de una nueva era donde los robots comienzan a formar parte de las actividades cotidianas, que para muchos empresarios esto representa un gran incremento en los niveles de productividad, aumentando la calidad y la velocidad más allá de las capacidades humanas.

Y es justo en este último punto donde nace el debate sobre el impacto en la robótica y la inteligencia artificial en el futuro laboral. En el mundo se analizan casos como el de una empresa china que en 2016 ya ha remplazado el 90% de su personal con robots, y vio un incremento en su producción de 250%, pasando de los 250 empleados a una platilla de tan solo 60, la cual piensan reducir a solo 20 personas que se encarguen de dar mantenimiento a los robots; además de aumentar su producción, redujo la mala calidad de un 25% a un 5%. Esto ¡suena fantástico! Sin embargo, el trabajo es un bien social y es justo donde la polémica se centra: qué pasará con el nivel de desempleo que esto puede generar, ya que en las listas más recientes podemos encontrar que estas nuevas tecnologías también aplican para trabajos de oficina; sumando a esto, los empresarios argumentan que los robots no se cansan y no crean sindicatos. Pero, veamos el caso de quién ya probó la experiencia: Hay 2 grandes empresas automotrices que alteran el panorama, han iniciado por “despedir” a sus robots y cambiarlos por mano de obra humana; una de ellas ha comenzado su proceso de desrobotización en su planta de Onsha, Japón e irá avanzando con sus demás plantas, por la simple razón de estar cansados de revisar los errores que acarrean los robots. Desde hace tres años han comenzado a cambiar las máquinas por mano de obra cualificada. La otra compañía de origen alemán, que tiene como mercado autos de lujo, asegura que su principal motivo para dar de baja robots y remplazarlos por humanos es la flexibilidad, pues la capacidad humana de tomar decisiones rápidas y adaptarse al cambio es única, sobre todo cuando se trata de atender al segmento que requiere artículos personalizados; aseguran, además, que en el área laboral “La variedad es demasiado grande para que la puedan abordar las máquinas con velocidad. No pueden trabajar con todas las opciones diferentes y seguir el ritmo de los cambios”, Markus Schaefer, Daimler

Pero nosotros no fabricamos autos, no trabajamos con autopartes más bien con telas, hilos, pigmentos, reactivos etc. Y no estamos en Japón, tal vez esto suene muy adelantado para nuestra maravillosa industria pero, como mencionamos en un inicio, el futuro es hoy y empresas de gran envergadura ya comenzaron a utilizar robots, como es el caso del principal exponente de vaqueros de E.U.A., quien ya ha comenzado en el área de lavado cambiando la mano de obra por maquinaria laser con una plan proyectado desde este mes al 2020, en el cual sustituirá a casi todos los empleados de esta área. Su objetivo es reducir costes y  tiempos en los procesos de diseño y fabricación para competir con el afamado Fast Fashion. Los directivos han mencionado a medios de comunicación, su opinión sobre acelerar y dar agilidad al proceso de lavado, en el cual podrán producir en 90 segundos un lavado donde anteriormente tardaban de 6 a 8 minutos. Ya han realizado su primer experimento en nevada y con una visión de, en un futuro cercano, personalizar los vaqueros directo en tiendas o bien enviarlos al domicilio del consumidor, quien incluso podrá hacer o solicitar el diseño desde su Smartphone. Este proceso de automatización será un impacto para trabajadores de Bangladesh y México.

Las opiniones desde los líderes mundiales, los grandes empresarios y hasta quien padece ya los estragos del desempleo son variadas y encontradas. Hay quien opina que es lo mejor que puede pasar y un gran salto para la sociedad. Qué, como toda revolución industrial, habrá algunos desfavorecidos y hay quien afirma que esto dará paso a nuevos segmentos de mercado que permitirán reincorporar la oferta laboral.

Definitivamente como toda revolución requiere regulaciones para afrontar los nuevos entornos que generan estas tecnologías, y un buen plan para la población que se vea afectada en este proceso; finalmente somos humanos.

Personajes como Bill Gates, que en diversas entrevistas comparte su visión donde proyecta el escenario para el año 2030 y en donde según él la mayoría de los puestos estarán ocupados por robotos, nos da una visión más allá de un apocalipsis laboral; donde, además, las empresas deberán pagar los mismos impuestos y propone que cada robot sea gravado a un nivel similar o mayor al de un trabajador, ya que las empresas están reduciendo costes y aumentando la producción.

Definitivamente un tema de debate. Personalmente estoy a favor de las nuevas tecnologías siempre que éstas sean un aporte positivo para la sociedad. Y para edificar a nuestra industria, la experiencia laboral que hace crecer a los puestos y a los empleados, en mi punto de vista, va relacionada con los retos que como equipo enfrentamos. Como profesional en esta industria aprendí, de los humanos que formamos este entorno, a superar retos, hacer negocios, a tener reuniones largas para expresar nuestras experiencias, festejar los éxitos, la calidez de un equipo de trabajo y crecer juntos.

Tu que opinas ¿Cambiarías a tus empleados?.