La Industria de la Moda será sustentable o no será

 

Por Gabriel Farías Iribarren
http://gabrielfariasiribarren.com/

El informe Pulse Of The Fashion Industry 2018 By Global Fashion Agenda & The Boston Consulting Group tiene como objetivo compartir las mejores prácticas existentes y las soluciones probadas, como guía para la industria en su conjunto.

En un amplio intercambio de puntos de vista con los actores más avanzados de la industria, se han podido identificar las acciones impactantes que tomaron para lograr sus objetivos. En este artículo abordaremos el análisis de este exhaustivo reporte y sus conclusiones.

La Curva Pulse: trayectoria hacia un Pulse saludable

Lo que encontraron es que la mayoría de las experiencias sobre sustentabilidad de las empresas siguen un patrón similar, con su desempeño ambiental y social mejorando en fases. Basándose en estos conocimientos, han creado la Curva Pulse, que traza la trayectoria desde los primeros pasos de una compañía hasta la mejora del rendimiento, con la implementación de las prácticas más avanzadas.

Los protagonistas de la industria pueden usar la Curva Pulse para evaluar y acelerar sus propios viajes, observando y aprendiendo de los pioneros. El proceso está en curso y a medida que los líderes del sector continúan creciendo y avanzando, el resto aprende de ellos moviendo a toda la industria hacia mejores prácticas.

La curva comienza con una pre-fase, en la cual se genera una acción descoordinada, antes de que se desarrolle una estrategia clara y progrese a lo largo de cuatro fases. Al principio, el movimiento de una empresa a lo largo de la curva es más plano. Las compañías, en el nivel de entrada, muestran la puntuación de Pulse más baja. La curva se eleva junto con el aumento de las puntuaciones de Pulse a medida que las empresas establecen estrategias y objetivos.

Comienzan a alcanzar el siguiente nivel cuando implementan iniciativas de colaboración y medidas de mejora en sus cadenas de valor. A medida que trabajan con socios a lo largo de la cadena de suministro para introducir técnicas de producción eficientes, mejorar las condiciones de trabajo y ajustar su mezcla de materiales sustentables, las marcas y los minoristas continúan progresando a lo largo de la curva.

Sin embargo, en un momento dado, las empresas se dan cuenta de que las mejoras se producen a medida que alcanzan los límites de las tecnologías e infraestructuras disponibles. Para abrir el siguiente nivel, las empresas deben colaborar con otros actores, impulsando el cambio sistémico a través de un liderazgo audaz, creando ecosistemas de innovación que conduzcan a tecnologías disruptivas y realmente necesarias.

Ampliación de las soluciones existentes: la hoja de ruta para escalar

Basándose en el amplio conocimiento que se obtuvieron de los líderes de la industria, recopilaron las soluciones existentes de alto impacto y las mejores prácticas para desarrollar “la hoja de ruta para escalar”. Esta guía ofrece a la industria, inspiración y acciones concretas que las empresas pueden comenzar a implementar de manera inmediata.

La hoja de ruta es el primer intento de la industria de presentar un camino potencial para las marcas y los minoristas de la moda, con el objetivo de mejorar el desempeño ambiental y social; independientemente del tamaño, el posicionamiento de los precios o la geografía.

Es un marco sugestivo más que definitivo, que refleja una gama de experiencias y percepciones.

Cada marca o minorista tendrá que definir su propia interpretación de la hoja de ruta en función del punto de partida, la aspiración y los recursos disponibles. Cualquiera que sea su punto de partida, las empresas que utilicen y adapten estas buenas prácticas mejorarán su desempeño ambiental y social, y aumentarán su rentabilidad. La implementación exitosa de la hoja de ruta dejará a las empresas de moda con una base bien fundamentada, incluyendo una estrategia ambiciosa y un equipo dedicado, habiendo integrado a la sustentabilidad en el núcleo del negocio.

Hoja de ruta para escalar

Está dividida en tres fases: construcción de los cimientos, implementación de acciones centrales y expansión a escala.

1. Construyendo de los cimientos

La primera fase de la hoja de ruta comienza en el momento en que una empresa ha decidido ir más allá de una acción no coordinada y comienza a exponer los factores claves del éxito, el más importante de los cuales es el compromiso con la sustentabilidad.

Otros facilitadores incluyen el establecimiento de una estrategia y objetivos claros, un equipo y recursos dedicados (aunque al principio no se necesitan muchos), comunicación frecuente, tanto interna como externa y trazabilidad a lo largo de la cadena de suministro.

Estrategia

El establecimiento de estrategias con objetivos a corto y largo plazo es la piedra angular de cualquier empresa importante, incluyendo la reducción de la huella ambiental y social. Si bien la adopción de objetivos es muy alentadora, las empresas de la moda necesitan vincular estos esfuerzos con su estrategia empresarial general, integrando la sustentabilidad en su actividad principal.

Comunicación

La comunicación interna une a la organización en torno a la mejora de la viabilidad ambiental y social. Las empresas deben compartir el compromiso de la alta dirección, explicar la estrategia y los objetivos, y establecer expectativas transparentes para la cadena de suministro. La sustentabilidad sólo puede convertirse en una parte integral del negocio, de los valores y, en última instancia, del ADN de la empresa, si se integra en cascada en toda la organización.

Trazabilidad

La trazabilidad en la cadena de suministro es un requisito previo para que las empresas comprendan el impacto social y medioambiental de las prácticas y productos empresariales. Permite a las marcas identificar los riesgos y desafíos, así como las oportunidades para aumentar la eficiencia operativa, al tiempo que construyen relaciones sólidas y de confianza con los proveedores.

Inversión

Como primer paso, las empresas de moda invierten gradualmente en estos facilitadores, que establecen las bases para cualquier iniciativa implementada a lo largo de la hoja de ruta y determinan la capacidad de la marca para ampliar sus esfuerzos más adelante. La calidad de los facilitadores determinará la duración de las fases individuales, la facilidad de implementación de cualquier actividad, así como el impacto ambiental, social y financiero de las actividades de la empresa de moda.

A medida que los esfuerzos se van ampliando, se agregan más miembros al equipo, la estrategia se vuelve más elaborada, con ambiciones más audaces y la visibilidad en la cadena de suministro se extiende hacia los proveedores de tercer y cuarto nivel.

2. Aplicación de la política

La segunda fase es cuando las empresas comienzan a ver el retorno real de la inversión en su compromiso con el progreso ambiental y social.

Con una mayor visibilidad de su cadena de suministro, las organizaciones pueden ver dónde pueden tomar acciones específicas para aumentar su eficiencia y mejorar su desempeño ambiental y social. La implementación de los programas e iniciativas de colaboración existentes permite a las empresas hacer progresos significativos en un período de tiempo relativamente corto. Pueden empezar a mejorar su mezcla de materiales, usar el agua, la energía y los productos químicos de manera más eficiente y fortalecer sus asociaciones con los proveedores para realizar mejoras respaldadas por un caso de negocio positivo.

En la misma línea, esta visibilidad permite a las empresas ayudar a generar condiciones de trabajo más respetuosas y seguras. Las marcas se benefician más en esta fase al unirse a iniciativas de colaboración que ya están activas y proporcionan marcos, estándares, métodos de evaluación y materiales de capacitación que los participantes pueden utilizar y aplicar dentro de su propio trabajo de sustentabilidad. Además de mejorar la seguridad y las condiciones laborales, estas iniciativas abordan temas sociales como la inclusión financiera, la salud, la diversidad y la igualdad de género.

Ambos tipos de actividades optimizan simultáneamente las puntuaciones del Pulse de las empresas y también crean capacidades y puntos de prueba para desbloquear un mayor apoyo organizativo. Aquí es donde las inversiones comienzan a dar sus frutos financieros.

3. Expansión a escala

La fase tres se basa en los éxitos establecidos en la fase dos. Sólo el 10% de la industria -en su mayoría sólo las empresas más grandes y los líderes de la sustentabilidad- ha llegado a este punto hasta ahora.

Estos líderes se han asegurado el apoyo de la organización, así como el de la dirección para llegar a esta fase. En cierto sentido, la ampliación de los esfuerzos de sostenibilidad no difiere de cualquier otro modelo de negocio o transformación operativa: tome las medidas que produzcan los éxitos iniciales y póngalos en práctica en una mayor parte de la cadena de suministro. Pero también significa intensificar los esfuerzos; lo que, dada la necesidad de nuevas formas de hacer negocios en la industria de la moda, requiere mirar más allá de las soluciones disponibles.

Estas soluciones incluyen el uso de fibras no convencionales, la conservación avanzada del agua y la energía, y la colaboración para promover mejores salarios. También incluye la construcción de “sistemas de circuito cerrado” mediante la formación de diseñadores para que consideren el impacto de sus elecciones en el resto de la cadena de valor, influyendo en el comportamiento del consumidor y aumentando la reutilización de los residuos pre-consumo. El impacto ambiental y social del cambio realizado en este nivel es significativo, tanto para el desempeño ambiental y social como para aumentar la rentabilidad de la compañía.

Impulsar las iniciativas a escala a menudo requiere mayores inversiones, conocimientos especializados y tamaño. Las empresas que tienen la mayor capacidad para fomentar la sustentabilidad son predominantemente grandes organizaciones. Por lo tanto, con el fin de impulsar el impacto más allá de los niveles previamente alcanzados, las empresas emprenden muchas de las actividades dentro de esta fase en colaboración con sus pares u otros actores dentro de la industria.

Entre todos lograremos una Industria Textil y de la Moda sustentable y responsable.